miércoles, 27 de enero de 2016

Manejo Higiénico de los Alimentos...

Sensibilidad al Cambio


Proceso de cambio.

Lo más seguro es que tanto usted como sus empleados experimenten un cambio cuando les empiecen a hablar del manejo higiénico de los alimentos, esto lo notarán cuando conozcan nuevas formas de trabajar o nuevas responsabilidades para cuidar que los alimentos no se contaminen.

Para ayudar a equilibrar sus tareas con las nuevas formas de trabajo hemos preparado dos consejos que eliminarán poco a poco el temor de hacer mejor sus tareas.

Consejo 1.
Consideren que también su competencia está obligada a trabajar de forma higiénica, ustedes no son los únicos que deben cumplir con las reglas sanitarias que rigen la preparación y servicio de los alimentos.

Consejo 2.
Siempre deben pensar que el manejo higiénico de los alimentos les ayudará a sus familias, a sus empresas y a nuestro país a mejorar la calidad de los servicios evitando que los comensales se enfermen.


Muchos empresarios están convencidos del manejo higiénico de los alimentos, USTED puede ser parte de ese selecto grupo de personas preocupadas por la calidad e higiene de los alimentos.

miércoles, 20 de enero de 2016

Seguridad e Higiene

Dos de las áreas principales en las operaciones del  servicio de alimentos son:
‡ El área de preparación de los alimentos.
‡ El área de servicio de los alimentos.

Ambas áreas, la seguridad y la higiene son de gran importancia.

domingo, 28 de junio de 2015

La Pimienta Cayena

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La Pimienta Cayena

El nombre de la Pimienta Cayena se debe a un error que cometió Colón, querer buscar la pimienta que proviene del oriente, él no sabía que en américa y en México se conocía como chile o ají.

Proveniente de México Y Panamá, la Pimienta Cayena, se ha extendido por los países caribeños por su gran sabor.

La Pimienta Cayena es un pequeño arbusto del cual brota un chile o ají de color amarillo, el cual al madurar se va volviendo rojo; al secarse toman un color más oscuro, al estar bien deshidratados se muelen y queda un polvo rojo muy picante.

Es de sabor muy picante y se usa en muy pocas cantidades. El ají es muy utilizado en muchas partes del mundo para preparar todo tipo de guisos y salsas, y sazonar carnes y mariscos. En algunos mercados del mundo venden el chile para que uno pueda colgarlo en la cocina y esperar a que se seque para molerlo y utilizarlo.

En Sudamérica es común usarla en platos tradicionales y para elaborar mole rojo, tinga y salsas para quesadillas, tacos y enchiladas.

Va bien sobre todo con los mariscos, donde estos se hierven con una pizca de cayena y para hacer caldo de marisco. Se utiliza además para espolvorear sobre pudding de marisco y algunos guisos de pescado.

En México se utiliza sobre frutas o verduras junto con limón y sal, son populares las frutas de temporada sazonadas con pimienta de cayena. También se utiliza en la elaboración de guisos y salsas, muy común en moles y en algunos otros platillos tradicionales.

En algunos lados es muy útil en la elaboración de sopas y para hacer salsas, estofados y otros platos como el arroz.

miércoles, 10 de junio de 2015

Distintivo H

¿Qué es el Programa "H"?


Con el propósito fundamental de disminuir la incidencia de enfermedades transmitidas por los alimentos en turistas nacionales y extranjeros y mejorar la imagen de México a nivel mundial con respecto a la seguridad alimentaria, desde 1990, se implementó en nuestro país, un programa Nacional de Manejo Higiénico de Alimentos, Distintivo "H", para todos los establecimientos fijos de alimentos y bebidas.

El Distintivo "H", es un reconocimiento que otorgan la Secretaría de Turismo y la Secretaría de Salud, a aquellos establecimientos fijos de alimentos y bebidas: (restaurantes en general, restaurantes de hoteles, cafeterías, fondas etc.), por cumplir con los estándares de higiene que marca la Norma Mexicana NMX-F605 NORMEX 2004.

El programa "H" es 100% PREVENTIVO, lo que asegura la advertencia de una contaminación que pudiera causar alguna enfermedad transmitida por alimentos; este programa contempla un programa de capacitación al 80% del personal operativo y al 100% del personal de mandos medios y altos, esta capacitación es orientada por un consultor registrado con perfil en el área químico–médico-biológica, y los conocimientos que se imparten están estructurados bajo lineamientos dictados por un grupo de expertos en la materia.

En que consiste la capacitación:
La asesoría del consultor consiste en ofrecer al personal que labora en los establecimientos fijos de alimentos y bebidas que así lo soliciten, una serie de recomendaciones y técnicas para el lavado, desinfección, limpieza, almacenamiento, congelación, refrigeración, descongelación, higiene personal, etc. para ser implementadas como un proceso de mejora continua.

Esta información está regida por una lista de verificación que se deberá cumplir en un 90% de satisfacción y que contempla los siguientes puntos:

*      Recepción de alimentos
*      Almacenamiento
*      Manejo de sustancias químicas
*      Refrigeración y congelación
*      Área de cocina
*      Preparación de alimentos
*      Área de servicio
*      Agua y Hielo
*      Servicios sanitarios para empleados
*      Manejo de Basura
*      Control de plagas
*      Personal
*      Bar

Cuando el establecimiento se sujeta a estos estándares y los cumple, la Secretaría de Turismo entrega el reconocimiento Distintivo "H", mismo que tiene vigencia de un año.

lunes, 16 de marzo de 2015

PLANEACIÒN CREATIVA DE MENÙS

     Planear un menú es una cuestión muy sencilla que parte del gusto de quien cocina y de los ingredientes con los que dispone. La verdad es que es un proceso que puede estandarizarse para evitar errores y que debería de tomar en cuenta varios factores.





     <Antes de empezar a planear el menú o el platillo, es importante detenerse a analizar al comensal que lo disfrutara. Cada grupo de edad, cada sexo tiene sus preferencias en cuanto a grupos de alimentos, tamaños de porción e incluso presupuesto. No es lo mismo servir una despedida de soltera en la que habría que dar una sencilla barra de ensaladas seguida de unos deliciosos postres, que una jugada de domino entre cuates donde lo importante seria servir una botana rica en carnes y salsita picosa, acompañada de unos deliciosos tragos.>


Si de los niños o de jóvenes se trata, cada grupo tiene sus preferencias. Los jóvenes tienen platillos abundantes, para compartir y de sabores y preparación sencilla, mientras que los niños quedan fascinados ante julianas de verdura con salsa de limón y piquen, así mismo, les gusta la comida que se manipule fácilmente y que cuyo consumo no les requiere permanecer sentados por mucho tiempo. Los niños también prefieren preparaciones con pocas salsas, y en especial, no les encanta las texturas chiclosas ni las salsas cremosas.

     La edad también es determinante en el gusto por los platillos innovadores, ya que ni el comensal muy joven ni el muy maduro, gustan de platillos de vanguardia. Se dice que el grupo ideal para invitar a degustar platillos de autor o contemporáneos, es el adulto entre 25 y 40 años, que ya tienen experiencia culinaria, y por lo tanto conoce los platos clásicos, pero aun goza de buena salud y buen animo para probar cosas nuevas.

     Es también importante tomar en cuenta la cultura gastronómica del grupo de comensales, antes de ofrecerles opciones novedosas. Alguien que no ha tenido la oportunidad de conocer muchas cocinas, ingredientes y técnicas de cocción, probablemente no disfrutara al máximo de una oferta fusión o de vanguardia.

     También la situación en la que se sirva la comida es determinante del menú. No es lo mismo un desayuno con las amigas, que uno con el jefe, que uno con la familia, ni se sirve lo mismo en una fiesta de quince años en Las Lomas que en Tlaxcala. Por eso, es fundamental que quien atiende al cliente sea capaz de detectar en que situación se encuentra este, la velocidad a la que quiere ser at
ndido, el número de veces que se le puede interrumpir y la importancia de la comida en sí en la reunión que esta viviendo. Finalmente, hay que verificar si el comensal quiere tomar en cuenta restricciones religiosas de algún tipo.

     En segundo lugar vale la pena detenerse a pensar en el balance nutricional del platillo o del menú. Idealmente un menú debería de ofrecer al comensal los tres grandes grupos de alimentos: proteínas en forma de cárnicos, lácteos o leguminosas, hidratos de carbono en forma de cereales y, vitaminas y minerales en forma de frutas y verduras. Para que un platillo este balanceado, la proteína (o sea carne, huevo, ave o pescado) debe ir siempre acompañada de una guarnición harinosa (pasta, arroz o papa) y de otra de verdura. Sin ser tan purista, sí  debemos de cuidar que nuestro menú no se incline demasiado por un grupo de alimentos (generalmente de los menús de restaurantes o banquetes se inclinan al exceso de cárnicos) y mantenga un cierto balance nutricional. Además, cada vez es más importante preguntar al cliente si requiere que el menú o platillo se ajuste a una necesidad nutricional específica (si se requiere preparaciones bajas en sodio, especiales para diabéticos, vegetarianas, etc.).

A continuación debemos analizar el balance sensorial de cada platillo del menú en conjunto. Aquí es importante tomar en cuenta al balance de las siguientes características:


Textura: un elemento duro debe contrastarse con uno suave esponjoso o espumoso y un elemento suave se bebe acompañar de otro crujiente o firme. Por ejemplo, un pescado al vapor, suave y jugoso no va bien con una papa al vapor o arroz blanco como se suele servir. Ambos son demasiados suaves y húmedos. ¿Por qué no acompañarlo mejor de unas cáscaras de papa crujiente?



Color: dentro de cada platillo es importante lograr presentar colores contratantes. De manera que si el elemento principal del platillo es café o blanco, las guarniciones deberían ser rojas, verdes o naranjas. También es importante que en un menú exista contraste de colores entre los distintos platillo. Si por ejemplo se sirvió de primer tiempo una pasta en salsa de queso, no se podrá saltear el plato fuerte con una salsa cremosa, pues ambos platillos tendrán la misma presentación aunque el sabor sea distinto. Se retiene mas la atención del cliente si el menú ofrece gama de colores: que tal una entrada verde con naranja seguida de una sopa roja y de un plato fuerte blanco con café con guarnición, roja, naranja y verde. Y para terminar, ¿Qué tal un postre en tonos lilas con amarillo claro y blanco?


Temperatura: muchas veces pensamos que la temperatura de un menú debe ser determinada solamente por el clima, y aunque sí es cierto que a nadie se le antoja un fondue en Acapulco en plena época de calor, o un postre helado en Valle de Bravo en enero, la verdad es que a veces se abusa de una sola temperatura de los menús. A mí no me gusta que después de un ceviche sirvan una sopa fría, un plato fuerte templado y un helado de postre. Y aunque tampoco se trata de servir helado después de un hirviente pozole, sí es importante que el menú presente variaciones en las temperaturas de los platillos para captar la atención de los comensales. De hecho en muchos de los establecimientos de alimentos de Europa, la temperatura es uno de los elementos clave para innovar y se ofrecen helados salados, gelatinas calientes, sopas de tres temperaturas y demás alternativas.



Sabor: en cuestiones de sabor no es como los demás atributos sensoriales donde se busca un contraste. Aquí, por el contrario, la clave es complementar. Si un platillo tiene un elemento o ingrediente de sabor muy intenso debemos tratar de que los demás elementos lo acompañen y no le compitan. De esta manera, un pescado a la talla de sabor intenso se acompaña mucho mejor de un sencillo arroz blanco que de verduras perfumadas al epazote. Cuando un platillo ofrece demasiados sabores intensos juntos o cuando un menú ofrece muchos platos de sabor intenso seguidos, el paladar se satura, el estomago se inconforma y el comensal deja de estar contento.



     El presupuesto es otro factor determinante del menú. Y mucho de ustedes se preguntaran porque lo menciono hasta ahora. Y es que creo que a veces en la plantación de menús, sobre todo en banquetes, el presupuesto es uno de los únicos factores que se consideran y aunque creo que es determinante, no creo que lo sea tanto. Me refiero a que no creo que un presupuesto limitado necesariamente implique que se tengan que servir los mismos platillos de siempre, e base a pollo y pasta sin ningún esfuerzo creativo y dejando al cliente sintiendo que se le ofreció el típico menú. Pienso que conocimiento de los ingredientes y usando aquellos de elevado costo con moderación y sabiduría, se puede ofrecer un menú de calidad a precio razonable.

     Para controlar nuestros costos y ofrecer opciones de calidad, es fundamental conocer perfectamente la estacionalidad de los insumos. Un postre de mango servido en octubre no solo tendrá un costo altísimo, sino que aunque se prepare con la mejor receta y con todo el cuidado, no será de primera calidad, pues se partió de una fruta que probablemente había sido almacenada mucho tiempo y cuya maduración se controlo con agentes químicos. Ingredientes tan comunes como el jitomate o la naranja sufren variaciones de precio muy importante durante el año, las cuales es importante conocer y tomar en cuenta.

Como se pudo apreciar, el proceso de planeación de menús implica muchos factores y resulta mejor cuando se sistematiza tomándolos en cuenta todo. Espero que en esta breve introducción los haya puesto a pensar.